El costo real: TAE, comisiones y cómo se cobra el interés
El tipo de interés por sí solo no te dice el costo. Las comisiones de apertura, las de administración y cómo se capitaliza el interés cambian lo que realmente devuelves. Un tipo bajo anunciado con comisiones fuertes puede costar más que un tipo más alto sin ellas.
Pide: Pide la TAE (que incluye comisiones), un listado completo de comisiones y una cifra del costo total del crédito durante la vida del préstamo, por escrito.
Penalizaciones por pago anticipado
Algunos préstamos te cobran por pagar antes de tiempo, una comisión de cancelación anticipada o un 'costo de ruptura' de intereses. Suena absurdo que te penalicen por saldar una deuda, pero protege el interés esperado del prestamista y puede impedirte refinanciar a un tipo mejor.
Pide: Pregunta si puedes amortizar o cancelar anticipadamente sin penalización, y consigue por escrito cualquier comisión de cancelación anticipada y cómo se calcula.
Supuestos de impago demasiado amplios
Lee qué cuenta como impago. Más allá de no pagar una cuota, cuidado con el 'incumplimiento cruzado' (un impago en otra deuda activa este), las cláusulas de 'cambio material adverso' y los incumplimientos de compromisos que permiten al prestamista declarar el impago aunque estés pagando puntualmente.
Pide: Pide acotar el impago a hechos claros y objetivos, añadir plazos de subsanación (tiempo para corregir un problema antes de que sea impago) y eliminar los supuestos vagos de 'cambio material adverso' donde puedas.
Vencimiento anticipado: todo el saldo de golpe
Una cláusula de vencimiento anticipado permite al prestamista exigir de inmediato todo el saldo pendiente en caso de impago. Combinada con supuestos de impago amplios, un solo incumplimiento puede convertir un calendario manejable en una suma imposible.
Pide: Pide notificación y un plazo de subsanación antes del vencimiento anticipado, para que un descuido corregible no haga exigible todo el saldo al instante.
Avales personales y garantías sobre bienes
Un aval personal te hace responder personalmente por un préstamo empresarial, y una garantía o gravamen pone en juego un bien concreto, a veces tu vivienda. Convierten un riesgo empresarial en uno personal. Debes saber exactamente qué está comprometido y qué activa una reclamación.
Pide: Pide limitar o poner tope a cualquier aval personal, acotar qué bienes garantizan el préstamo y buscar asesoría legal independiente antes de firmar un aval (los prestamistas suelen exigirla de todos modos).
Tipos variables y cargos ocultos
Si el tipo es variable, verifica a qué está vinculado y con qué frecuencia puede cambiar; un tipo variable sin tope puede subir mucho más allá de lo presupuestado. Busca también el interés de demora, los recargos por retraso y los 'costos de cobro' que se acumulan si algo sale mal.
Pide: Pide un tope para el tipo variable, un listado claro de todas las comisiones y el tipo de interés de demora declarado desde el principio.